Friday, December 27, 2019

FORUMountain - Conversatorio Volcán Cotopaxi



Don Soroche, personaje creado por Pablo Tréboles.


"Ilaló estaba tan triste por lo ocurrido que se encerró en un sueño muy profundo y nunca más despertó, algunos dicen que murió hace años, pero los Pumamakis me han contado que aún vive, solo que no quiere despertar porque siente que así dormida en forma de cerro hace compañía a su amado Paxi…" 

Con la participación de Don Soroche, personificado por Pablo Tréboles de Crónicas del caminante, comenzamos el Conversatorio Volcán Cotopaxi, el miércoles 04 de diciembre de 2019. Él contó a los asistentes la leyenda "De los amores prohibidos de los Andes", la historia de tres montañas conocidas: Mama Ilaló, Apu Unguí, Apu Cotopaxi, y cómo éste último perdió su cabeza. 

A través de la palabra, Pablo Tréboles dio vida a las montañas y sus historias, en nuestra primera temporada del proyecto FORUMountain, que abordó las cinco altas montañas del Ecuador.




Este conversatorio se organizó en conjunto con Yanasacha Warmis, la primera agrupación de montañismo en el Ecuador, específicamente de mujeres, liderado por Margarita Cajo. Tomando en cuenta el nombre Yanasacha, la pared negra del Cotopaxi, invitamos a Margarita con su agrupación para que se unan a este proyecto. 

Margarita destacó la importancia de la mujer en el montañismo, mencionó las cumbres realizadas en el tiempo que llevan trabajando con la agrupación, los proyectos que han ejecutado con otras instituciones, las capacitaciones recibidas, las reuniones periódicas establecidas, permitiendo que más mujeres se interesen por ingresar a Yanasacha Warmis. Además, también acotó que se han sumado hombres, como ella los llamó los "Caris". Margarita dio inicio al conversatorio.

La actividad fue moderada por Juan Carlos Veloz, coordinador de MONTEcuador, quien organizó dos bloques con los expertos invitados.


El primer bloque, Historia y montañismo, se conformó con los expertos, Patricio Castro, montañista, docente y guía local; Belisario Chiriboga, quien formó parte de la primera expedición que descendió al cráter del volcán Cotopaxi en 1979.

Patricio Castro, explicó sobre los hechos más relevantes de este volcán, como fueron las primeras ascensiones y un resumen de las principales erupciones.



Comentó que Mulaló es la población más cercana al volcán Cotopaxi. Patricio es oriundo de esta parroquia y ha investigado sobre personajes ilustres que llegaron al Cotopaxi.  Mencionó que los primeros ascensos se hacían por la ruta de Mulaló, hacia el Morurco (montaña que queda junto al Cotopaxi), y ascendían por la cara sur. Es así, que el 28 de noviembre de 1872, Wilhelm Reiss (alemán) y Ángel Escobar (colombiano), lograron la cumbre suroeste y observaron el cráter por primera vez.

Sin embargo, en 1877 Teodoro Wolf (alemán), alcanzó el punto más alto del volcán, es decir, la cumbre que actualmente conocemos. Wolf fue catedrático de Geología de la Universidad de Quito y estuvo acompañado por uno de sus alumnos ecuatorianos, Alejandro Sandoval. Estos dos personajes realizaron su ascensión pocos meses después de la gran erupción de 1877. La ruta que tomaron partió de la laguna de Limpiopungo y atravesó una corriente de lava denominada Yanasacha, ubicada en el sector noroeste del Cotopaxi. Otro hecho importante que recalcó, fue el ascenso de Edward Whymper, el 18 de febrero de 1880 al medio día.

Continuamos con Belisario Chiriboga, montañista y expedicionario, perteneció al Grupo de Ascensionismo del Colegio San Gabriel.





Belisario habló sobre el descenso al cráter del volcán Cotopaxi en el año de 1979. Es importante mencionar que, este 2019 se celebran 40 años de esta gloriosa expedición.  Comentó que el líder fue el español César Pérez de Tudela, quien llegó al país en busca de más personas que apoyaran la expedición. Además, dio detalles de cómo fue el ascenso, el campamento que tuvieron que montar cerca del cráter, los implementos utilizados para el descenso, que, en 1979 se manejaban unos sistemas de anclajes para recuperar a personas que pudieran estar en la parte inferior.

Ese mismo sistema servía para extraerlas desde el fondo del cráter. Mencionó también, unos datos curiosos, las máscaras que ocuparon para estar dentro del cráter, y las cuerdas para el descenso y ascenso.

Archivo fotográfico de Belisario Chiriboga, sobre el descenso al cráter del Cotopaxi, en 1979.

El reportaje sobre el descenso al cráter del imponente Cotopaxi, fue uno de los más importantes que se realizó en 1979. A continuación, compartimos más detalles.

“(...) Es que al menos uno —o unos pocos— de los miles de visitantes que alcanzaron la cima del Cotopaxi en las pasadas décadas debía dejarse seducir por esa enorme boca abierta al infinito. La hazaña se realizó el 26 de noviembre de 1979 y estuvo al mando del alpinista español César Pérez de Tudela. El equipo lo conformaron, además del líder, un camarógrafo de Televisión Española y seis jóvenes andinistas ecuatorianos de no más de 25 años de edad. La expedición fue transmitida por el programa 300 millones en varios países de habla hispana, y dio pie a un tomo de la colección Grandes expediciones, de la editorial Everest. Solo hace falta conocer el título de los otros dos tomos publicados —Expedición al Polo Norte y Expedición al Everest— para dimensionar cuán importante era esta empresa en el círculo de las grandes aventuras contemporáneas". [1]


El segundo bloque, Turismo y Aventura, lo conformó Roberto Gutiérrez, gerente general Petzl Ecuador, guía de montaña ASEGUIM y UIAGM; Darwin Israel Miranda, montañistas y downhillero de Latacunga. 

Roberto Gutiérrez inició este bloque y habló sobre gestión de riesgos en montaña, desde la visión de los guías acreditados de montaña en Ecuador. Explicó que, para prevenir accidentes se debe planificar en base a riesgos, por esta razón, "3x3' es una metodología de reducción elemental de riesgos de "Werner Munter", muy utilizado en asociaciones de guías de montaña y clubes. Además, está oficialmente reconocido y recomendado por la UIAGM y la UIAA, y es la base para los programas de formación de avalanchas en todas las organizaciones de montaña en los Alpes.

En las imágenes encontrarán un resumen de esta metodología. 






Dio a conocer al público herramientas para analizar la meteorología, por ejemplo, Forecast: 

También mencionó algunos tips de seguridad que compartimos a continuación:
- Salir a la montaña con el equipo necesario.
- Siempre revisar las condiciones de la montaña.
- Informar a que montaña vamos, itinerario, entre otros detalles.
- Contar con los permisos correspondientes de ingreso a la reserva.
- Contar con una adecuada preparación técnica.
- Siempre contar con un Guía Certificado.

Para finalizar este bloque y el conversatorio, Juan Carlos Veloz acotó que el volcán Cotopaxi ha sido clave para la práctica de deportes extremos, a más del montañismo clásico. Por ejemplo, en la modalidad de Speed Climbing, el récord de ascenso y descenso desde el refugio a la cumbre y viceversa lo tiene Karl Egloff, atleta de montaña, quien cuenta con varios récords en esta modalidad, y el 12 de diciembre del 2012 puso una marca de 1 hora y 37 minutos.

Dani Sandoval también impuso su marca en ascender y descender, desde el ingreso norte del Parque Nacional a la cumbre y regresar nuevamente en 7 horas 30 minutos. 

Además, en el 2014 un grupo subió a la cumbre de la forma habitual, pero el descenso lo hizo en parapente, lamentablemente no hay mucha información de esta aventura. 



Y en este año, se corrió la Cotopaxi Sky Race, que tuvo su primera válida en el volcán en modalidad de ascenso rápido a la cumbre desde el refugio. Por este motivo, fue  indispensable invitar a Darwin Israel Miranda, un latacungueño que practica bicicleta desde niño y cumplió el sueño de su vida, descender desde la cumbre del volcán Cotopaxi en su bicicleta de downhill. 'Guadaña", como es conocido en el medio de la aventura y los deportes, contó emocionado como fue cumplir esta hazaña, desde la planificación, hasta la puesta en marcha de su proyecto. 

Darwin bajó de la cumbre del Cotopaxi en su bicicleta en enero del presente año, en un tiempo récord de 27 minutos y fue el inicio para que otras montañas del Ecuador fueran incluidas en su meta para los próximos años. No faltó mucho, para que Darwin logre el descenso de la cumbre del Cayambe, el pasado noviembre. 



"Guadaña", descendiendo de la cumbre del Cotopaxi en bicicleta, el 10 de enero del presente año.

Para cerrar el conversatorio se realizó la entrega de certificados a los expertos por su aporte en la primera temporada del proyecto FORUMountain

De izquierda a derecha: Pablo Tréboles, Patricio Castro, Darwin Miranda, Juan Carlos Veloz, Roberto Gutiérrez, 
Belisario Chiriboga. 

Expositores, organizadores y parte del público que nos acompañó, en el Hostal de la Mancha.


Fuente: 
VELOZ J, PROAÑO T, 2019. Quito, Ecuador.



ANEXOS 
RESEÑAS EXPERTOS 

ROBERTO GUTIÉRREZ



Gerente de Petzl Ecuador y Presidente de Acceso Vertical Work & Rescue.

Instructor de alta montaña, de la Escuela Provisional de Alta Montaña.

Guía de montaña ASEGUIM (Asociación Ecuatoriana de Guías de Montaña).

Guía de montaña UIAGM ((Unión Internacional de Asociaciones de Guías de Montaña).

Especializado en Gestión de Riesgos y Emergencias en la Universidad Internacional del Ecuador. 




BELISARIO CHIRIBOGA

Montañista y expedicionario, perteneció al Grupo de Ascencionismo del Colegio San Gabriel.


MARGARITA CAJO 

Creadora y líder del proyecto "Yanasacha Warmis", primer grupo organizado de mujeres ecuatorianas amantes de las montañas y el senderismo.


DARWIN MIRANDA

Más conocido como "Guadaña", joven de 28 años de la cuidad de Latacunga, quien el jueves 10 de enero del presente año, cumplió uno de los retos más importante de su carrera, descendió desde la cumbre del imponente Cotopaxi, hasta la Laguna de Limpiopungo en un tiempo récord de 27 minutos. 


PATRICIO CASTRO 

Morador de la parroquia de Mulaló, el sitio habitado más cercano al volcán Cotopaxi. 


LEYENDA
"DE LOS AMORES PROHIBIDOS DE LOS ANDES"   

Por Pablo Tréboles de Crónicas del Caminante. 

Foto: Juan Carlos Veloz 

Mucho hemos escuchado hablar de la relación tormentosa de la Mama Tungurahua, el Taita Chimborazo y el joven Capacurco, en donde incluso, el Carihuairazo estuvo de metido en la conocida disputa entre el cerro más alto y el cerro más hermoso del Ecuador.

Pero mis amigos, los Andes están llenos de historias de amor, y muchos de esos amores son como el título de esta narración, PELIGROSOS, pues si bien para nuestros antepasados las montañas estaban llenas de magia, implicaba también que estaban vivas y en aquellos tiempos estos gigantes de roca y hielo caminaban con forma humana por los valles, no en vano decimos los que sabemos qué; los cerros no son solo cerros. Pero bueno, en esta ocasión les quiero contar la historia de amor peligroso entre tres cerros muy conocidos por nosotros: La Mama Ilaló, El Apu Unguí y el Apu Cotopaxi.

Hace mucho tiempo y esto me contaron los árboles de Pumamaki que viven en el bosque del cerro Ilaló, pues son muy viejos y saben muchas historias como estas, aquí entre nosotros, ellos las guardan en sus hojas, debe ser por eso que los abuelos dicen que las hojas de Pumamaki son buenas para el mal de amores, pero está bien, dejemos de darnos vueltas y comencemos por fin con la historia.

Hace mucho tiempo cuando los árboles apenas estaban sacando sus primeros brotes de hojas y las aves apenas estaban aprendiendo a cantar, una hermosa joven caminaba por las praderas buscando taxos para comer y esparcir sus semillas, la joven se llamaba Ilaló, siempre adornaba su cabello con pequeñas orquídeas blancas y con otras flores también blancas, pues en las noches estas flores atraían a los murciélagos, animalitos que a la joven le gustaba mucho acariciar y admirar. Dicen los Pumamakis que la joven era muy bonita, con cabello negro y largo, ojos de color café y una sonrisa tan radiante como la sonrisa de la luna. A Ilaló le gustaba jugar a perseguir a los conejos y a las musarañas y cuando lograba atrapar a una de esas criaturas les atacaba con muchas (Besos si quieren ser españolizados), pues la muchacha les tenía mucho cariño a todos los animalitos que vivan libres en los montes.

Cerca de donde vivía Ilaló vivía un muchacho que siempre usaba un poncho blanco, su nombre era Paxi, los Pumamakis no recuerdan el significado de ese nombre, pero dicen que era un muchacho muy fuerte y que el Inti le había encomendado la tarea de cuidar de los venados, y él, cumpliendo su tarea caminaba grandes distancias cuidando que los venados no fueran atacados por aquel ser que en esos tiempos merodeaba por los páramos, el horrible Supay, quien una vez ya había secuestrado a la princesa Yaku, y si no fuera por la valentía del cóndor Mashku nunca se hubiera logrado recuperar a la princesa y el mundo se hubiera secado. En ese tiempo Mashku había desaparecido junto a Sumag y ni el mismo Pachacamak sabía de su paradero, por lo menos eran tiempos de paz y era verano, así que Supay no molestaba mucho.

Paxi en sus largas caminatas conoció a Ilaló y enseguida se enamoró, Paxi además era poeta y solía escribirle a Ilaló hermosas composiciones y hacía que Huaira se las cantara, pero Paxi no era el único que estaba perdidamente enamorado de Ilaló, o más bien, peligrosamente enamorado, pues otro joven más pequeño y no tan fuerte estaba de verdad peligrosamente enamorado de la joven Ilaló.

Un día los dos jóvenes Paxi y Unguí se habían encontrado y habían discutido muy fuerte casi al punto de darse de trompones según cuentan los Pumamakis, pero antes de que se iniciara la pelea apareció un Búho, quien era muy sabio y les dijo que dos muchachos no debían arreglar los problemas de esa manera, que mejor fueran más Caris, es decir, más hombres y lo resolvieran con un encuentro, un duelo de relámpagos, los jóvenes se quedaron pensando y decidieron que era una buena idea, estrecharon sus manos y acordaron que aquel que lanzara el relámpago más fuerte sería el ganador y se quedaría con el amor de Ilaló, y el perdedor debería retroceder y nunca más molestar a la joven. En eso quedaron. El encuentro sería al día siguiente, al atardecer.

El búho había contado a todos los animales del encuentro y hasta el sol tardó un poco más en ir a dormir para ver el enfrentamiento. La luna salió más temprano para poder observar el duelo, todos estaban pendientes del duelo de relámpagos, primero era el turno de Unguí, su relámpago fue fuerte, los venados, los conejos y las aves se espantaron, cuando dejó de tronar dijo –Haber Paxi, veamos si me puedes ganar- de una forma muy altanera, entonces Paxi dio un paso al frente, vio a todas las criaturas que se encontraban reunidas y pensando en su Ilaló, cerró los ojos y dio un solo aplauso con sus manos y el cielo y en la tierra se estremecieron, pues de ellas salió un fuerte estruendo, no solo los animales se espantaron, también los humanos. Tan fuerte fue el relámpago de Paxi que la tierra tembló y todos los que estaban reunidos salieron corriendo buscando donde refugiarse.

Era claro quién era el ganador, ambos jóvenes estrecharon sus manos como Caris y se marcharon, Paxi fue donde Ilaló para pasar la noche con ella como el victorioso y el perdedor Ungui regresaba a su prado prometiendo no volver a molestarlos. Ilaló estaba muy feliz de que Paxi hubiera sido el ganador, ella estaba muy enamorada del muchacho y cuando lo recibió en su casa lo hizo con un lindo collar de yute, con una piedra de obsidiana tan negra que combinaba a la perfección con el poncho blanco que el muchacho usaba.

Pasó un tiempo y de Unguí no se sabía nada, hasta que llegó el inicio del invierno, Pachacamak había ordenado por seguridad de sus hijos que todos los animales se refugiaran apenas vieran nubes negras, que algunas aves migraran hacia el norte temporalmente y que los Apus tomaran forma de cerros, todo esto como estrategia para prepararse a la llegada de Supay, pues en esos días eran cuando ese ser malvado hacia de las suyas, con los Apus convertidos en cerros sería más fácil que el cóndor Mashku, si fuera necesario, pudiera posarse sobre ellos para encontrar a Supay. Los hijos de Pachacamak obedecieron todo lo que había dicho el Jatuntaita.

Paxi tomó su forma de cerro, convirtiéndose en un enorme nevado pero conservando su obsidiana en la mitad de su cuello, Ilaló tomo la forma de un cerro más pequeño con un bosque de Pumamakis y de orquídeas blancas, Unguí tomo la forma de un cerro casi del mismo tamaño de Ilaló pero en su cumbre le adornaba un pajonal, y cuando cayó la noche Unguí volvió a tomar su forma humana y aprovechando que las nubes cubrían a Killa y que los animales estaban escondidos y nadie miraba se desplazó acercándose a Paxi, con sus poderes de Apu creció hasta llegar a la altura del cuello del nevado, fabricó rápidamente un rayo, sin piedad y cobardemente aprovechando el sueño de Paxi le corto la cabeza. La cabeza de Paxi cayó por su espalda hacia el sur quedándose muy cerca del cuerpo inerte del pobre Paxi, del cuello degollado le empezó a salir lava y una enorme erupción de vapor y ceniza hizo de la noche más oscura aún. Unguí, al ver eso escapó rápidamente y volvió a tomar su forma de cerro como si nada hubiera pasado, el estruendo fue tan fuerte que obligó a despertar a todos los demás Apus, incluyendo a Ilaló que dormía frente con frente a Paxi, al verlo degollado y sangrando lava, empezó a llorar de rabia pues sospechaba la traición de la cual su amado había sido víctima, tanta era su rabia que se convirtió nuevamente en cerro y empezó a llorar lava y a arrojar rocas con furia.

Huaira al escuchar el alboroto de los humanos y los animales sopló con fuerza para despejar el cielo de las nubes y el vapor, de esa forma Killa y Pachacamak pudieron ver al cuerpo muerto de Paxi aún convertido en cerro con una brillante piedra negra más abajo del corte.

-¡Quién ha hecho esto!- grito el Jatuntaita -¿Acaso Supay ha regresado?- continuó con lágrimas en sus ojos, un rayo sonó fuerte en el cielo y se vio a Mashku llegar volando alrededor de Paxi y luego se acercó a Pachacamak.

-Padre, he descubierto una pista del asesino de Paxi y me temo que es una mala noticia- Dijo Mashku muy enojado, pues Paxi era gran amigo del cóndor, -Jatuntaita todos los Apus despertaron de su sueño por el fuerte estruendo de la muerte de Paxi, todos menos uno -volvió a decir Mashku, Pachacamak miró a Unguí que aún permanecía transformado en cerro, se acercó a Unguí y sin despertarlo lo golpeó tres veces con su bastón, convirtiéndolo en cerro para siempre, como castigo por traicionar vilmente a su hermano.

Pasó el tiempo, el cuerpo de Paxi dejó de sangrar lava y el vapor se disipó, los humanos miraron al cerro y al corte que había sobre su cabeza justo en el cuello, cuello en Kichwa se dice Coto, así que lo nombraron Cotopaxi, su cabeza degollada quedó en su espalda formando un cerro de rocoso, los humanos lo llamaron Morourco, y justo sobre su poncho blanco lo que hoy en día es glaciar aún se puede ver la obsidiana tan negra como el cielo nocturno que Ilaló le había regalado, a esa piedra negra que resalta entre la nieve los humanos la llamaron Yanasacha, que significa justamente eso, piedra negra.

Ilaló estaba tan triste por lo ocurrido que se encerró en un sueño muy profundo y nunca más despertó, algunos dicen que murió hace años, pero los Pumamakis me han contado que aún vive, solo que no quiere despertar porque siente que así dormida en forma de cerro hace compañía a su amado Paxi.

Dicen que todo regresa a la tierra y hace unos años un poco de esperanza y miedo se sintió entre el mundo de los Apus, pues Paxi de la nada empezó a lanzar vapor, demostrando que aún vive y que lucha por despertar para volver a ver a su amada Ilaló, curiosamente, y esto no es invento ni leyenda sino realidad, pues yo mismo tuve la oportunidad de verlo, cuando el Cotopaxi inició su actividad volcánica, fui a caminar por el Ilaló, fui al bosque para dirigirme a los antiguos ojos de agua del cerro, encontré que en el lugar había más agua que nunca, lo curioso era que esa agua estaba hirviendo, pienso que ambos cerros se comunicaron diciendo, vamos a dormir un poco más amor.

Los invitamos a visitar el blog de Crónicas del caminante:
https://pablotreboles4hoja.wixsite.com/misitio

FORUMountain - Conversatorio Volcán Altar

CONVERSATORIO VOLCÁN ALTAR TUVO GRAN ACOGIDA ENTRE LA COMUNIDAD MONTAÑERA


Juan Carlos Veloz, coordinador general de MONTEcuador.
El martes 26 de noviembre de 2019, el Auditorio Máster de la Biblioteca general de la Universidad Central del Ecuador fue el escenario para el segundo conversatorio que, como MONTEcuador realizamos este año, en el marco de la primera temporada de nuestro proyecto FORUMountain. Este conversatorio se organizó en conjunto con el Club de Andinismo de la Universidad Central, liderado por Edwin Crucerira. 

Juan Carlos Veloz, coordinador general del colectivo, organizó y moderó la actividad, dividida en tres bloques: Historia y cosmovisión, Turismo y Montañismo. Además, antes de comenzar con los expositores, colocó en contexto al Volcán Altar, indicando datos relevantes que se detallan en la siguiente imagen: 




El conversatorio inició con Historia y cosmovisión, conformado por Pablo Trèboles, escritor de "Crónicas de Caminante"; Antonio Morales, sociólogo e historiador. Investigador particular de Machachi; Amaru Cholango, artista indígena contemporáneo.


Pablo Tréboles, personificando a "Don Soroche". 
Don Soroche, personaje representado por Pablo Tréboles de Crónicas del Caminante, ingresó al auditorio y contó a los asistentes la leyenda "Mashku y las lagunas". Se desplazó por todo el auditorio narrando cómo se formaron las lagunas que encontramos en El Altar o Capac Urcu.
“Una y otra vez aleteó Mashku y Supay no podía esquivar aquellos golpes, las heridas que su panza sufría dejaban derramar gotas de agua y poco a poco Yaku iba escapando. El Horrible Supay asustado por la fuerza del cóndor, escaló hasta la cumbre de una montaña y logró escapar del poderoso Mashku, mientras Supay volaba herido por los cielos, Yaku iba cayendo sobre la tierra, cayó en las faldas del Apu Capac Urcu cubriéndola de enormes lagunas".

Su trabajo pone en valor la cultura de la naturaleza, en especial, de la montaña. 


Continuamos con Antonio Morales, él habló sobre las primeras visitas que realizaron investigadores y viajeros a principios del año 1.850, Herman Karten y Bertold Seeman. También indicó que, en 1.859, Moriz Wagner se acercó y posicionó en el glaciar, acción que nunca antes el humano había realizado. Mencionó posteriores expediciones realizadas por W. Reiss, A. Stübell en  1.872.  Wymper hizo su acercamiento muy elemental en 1880, hay un estudio vulcanológico del P. Grosser de esa época, pero de esporádica difusión. Y la importante por el detalle científico realizada por Hanz Meyer, en la primavera y verano de 1903, acompañado del dibujante el Sr. Reschreitel.

“A inicio del siglo XX ya hay un planteamiento en firme sobre lo que es la ecología, la importancia de la preservación cultural, y obviamente, ese respeto, esa consideración a nuestra naturaleza. Ese es el gran legado de la historia, que el andinismo, el turismo y el deporte, deben tener ese soporte y hacerlo sustentable”, mencionó Antonio Morales y concluyó su participación. 






Finalmente, Amaru Cholango habló sobre la cosmovisión andina, y enfatizó que rescatemos el respeto por el pensamiento andino y nuestra identidad, “el arte, la cultura, también el andinismo serían los métodos con los que podemos trabajar para unificar nuestro pueblo, que no veamos que existen indios, negros, verdes, sino que somos un pueblo y ese pueblo se llama Ecuador". 





El segundo bloque, Turismo, lo conformó Juan Carlos Bayas, fotógrafo profesional; Luis Xavier Falconi, asesor de Turismo y Relaciones Internacionales en la Prefectura de Chimborazo. 
Juan Carlos Bayas, contó sobre su experiencia en el Capac Urcu. Mencionó que la paciencia es una de las virtudes que se requieren para lograr buenas fotos en esta impresionante montaña. Además, añadió que ha realizado cinco caminatas a la Laguna Amarilla, y a su quinta visita por fin logró ver la montaña muy despejada. Compartió esta experiencia mientras mostraba su trabajo realizado en octubre del presente año.


Juan Carlos Bayas, contando sobre su experiencia en el Capac Urcu y mostrando su trabajo fotográfico. 

Para MONTEcuador es importante mostrar el trabajo fotográfico que realizan en las montañas, porque de esta manera, se puede dar a conocer al mundo los atractivos naturales de nuestro país. 

Por último, intervino Luis Xavier Falconí, explicó la gestión que se realiza desde el sector público para desarrollar el turismo, específicamente en la provincia de Chimborazo. Magistralmente explicó en mapas turísticos, que Chimborazo es una provincia privilegiada por estar rodeada de áreas protegidas importantes como el Parque Nacional Sangay, en donde se encuentra El Altar, la laguna amarilla, las lagunas de Atillo, también la Reserva de Producción de Fauna Chimborazo, sitio donde se encuentra el imponente nevado del Ecuador, Chimborazo, El Camino Real o más conocido como Camino del Inca.


Para la prefectura de Chimborazo es un eje primordial el turismo y continuarán trabajando para fortalecer actividades o proyectos que se requieran en la provincia, específicamente en sus montañas.
En el último bloque, Montañismo, participaron Gabriela Sandoval, montañista del Club de Andinismo Politécnico - CAP; Cristhian Vargas y Carlos Paredes Suárez, montañistas del Club de Andinismo Universidad Central; Oswaldo Freire, guía de montaña ASEGUIM.

Bloque montañismo, conformado por Gabriela Sandoval, Oswaldo Freire, Carlos Paredes y Cristhian Vargas.




Gabriela Sandoval, relató su escalada en la Monja Grande en el Altar. Mencionó que, primero investigaron bibliográficamente todo lo que podía aportar a su proyecto. Revisaron topos de referencia, y prepararon su expedición. Para escalar El Altar, enfatizó que los montañistas deben estar bien preparados técnicamente y armar sus cordadas con gente de confianza, así disfrutarán al máximo. Conforme pasaban sus fotos explicó paso a paso la llegada a la Monja Grande de 5.316 metros.



Cristhian Vargas, montañista del Club de Andinismo de la UCE. 
Luego, intervinieron Carlos Paredes y Cristhian Vargas, montañistas del Club de Andinismo de la Universidad Central del Ecuador. Los dos ascendieron al Obispo, la cumbre máxima del Capac Urco, en diciembre del 2018. Emocionados compartieron que ha sido su proyecto máximo en el montañismo. Mencionaron que se prepararon mucho para cumplir con su objetivo. El video que compartieron detalló como fue su expedición, que contó con el apoyo de tres montañistas más, dos de ellos también llegaron a la cumbre.


Por último, uno de los referentes máximos del montañismo en El Altar, Oswaldo Freire, más conocido como "Ossy", relató su aventura extrema realizada entre septiembre y octubre de 1995. Entre risas y recuerdos comentó como fue su travesía para lograr las 9 cumbres que tiene el volcán Altar, junto a sus otros compañeros, Edison Oña, Oswaldo Alcocer y Gabriel Llano, integrantes del Grupo de Ascensonismo del Colegio San Gabriel. Motivado sobre su hazaña, invitó a los jóvenes montañistas que compartieron la mesa del conversatorio, a que intenten nuevamente esa travesía, “ustedes chicos que quieren ir por nuevas cumbres, nadie ha repetido esa vuelta y es increíble. Anímense”.

Además, añadió para finalizar “El Altar es una montaña fabulosa, adelante con los planes de turismo, para que más conozca la gente de nuestras maravillas. Los escaladores y la gente que visita la naturaleza, son mejores de por sí, porque la respetan. 

Con preguntas del público, la entrega de certificados a los expositores y fotos, concluyó el Conversatorio Altar, el segundo del ciclo programado para este año con FORUMountain.


De izquierda a derecha: Pablo Tréboles, Antonio Morales, Carlos Paredes, Cristhian Vargas, 
Gabriela Sandoval, Oswaldo Freire, Juan Carlos Bayas, Luis Xavier Falconí y Juan Carlos Veloz. 


Expositores, organizadores y el lindo público que nos acompañó, en la Universidad Central del Ecuador. 

Fuente: 

VELOZ J, PROAÑO T, 2019. Quito, Ecuador.


ANEXOS  
RESEÑA EXPERTOS



LUIS XAVIER FALCONÍ


Ecuatoriano humanista, con 20 años de experiencia profesional en el sector turístico y relaciones internacionales. Ha ejercido varias posiciones directivas en los ámbitos: público, privado y académico. Fue dos veces viceministro de Turismo de la República del Ecuador, 🇪🇨 representante a la Organización de Estados Americanos y a la Organización Mundial de Turismo.

Con pregrado en Ingeniería de Empresas, ha cursado programas de posgrado y profesionalización en, Gestión de la Calidad, Agronegocios, Gestión del Turismo, Gobernanza y Liderazgo Político en Argentina, Chile, España y Ecuador.


Actualmente, se desempeña como asesor de Turismo y Relaciones Internacionales en la Prefectura de Chimborazo.


ANTONIO MORALES  


Licenciado en Sociología (Universidad Central del Ecuador) y Magíster en Gestión de Paisajes Culturales Alto Andinos (Universidad Católica de Quito).
Se desempeña como investigador particular. Ha recorrido el Qhapaq Ñan en casi todo el Ecuador y en el norte peruano, tejiendo lazos históricos entre las diferentes poblaciones que vertebraron este articulador del Imperio Inca.
Sus publicaciones son “Machachi en el Siglo XVI”, “Machachi de mis recuerdos”, estudios de historia local. Ha participado en tres congresos nacionales de Historia, con ponencias sobre evolución del paisaje y los artesanos en Machachi. Además, ha colaborado en varias revistas de montaña, de turismo y de cultura sobre viajes y exploraciones etnográficas. 


JUAN CARLOS BAYAS

Fotógrafo profesional, con experiencia de 15 años en fotografía comercial y artística. Para Juan Carlos, la fotografía de paisaje y hacer montañismo van de la mano, se trata de encontrar la magia e inmortalizar en ese instante único, que es el estar en la montaña.
Acompañó a algunos grupos de montañismo para documentar sus actividades. Fotógrafo oficial de algunas carreras de Trail Runner en el Ecuador, entre ellas La Petzl Trail Plus.  

CRISTHIAN VARGAS Y CARLOS PAREDES 


Montañistas del Club Andinismo Universidad Central.
Cristhian y Carlos son amigos de montaña y compañeros de cordada. Jóvenes arriesgados por subir montañas. Realizaron la expedición al Altar (Capac urcu), con el objetivo de lograr la cumbre del Obispo, el punto más alto del Altar.
Son jóvenes llenos de adrenalina y preparados por el Club de Andinismo de la Universidad Central. Han realizado variedad de montañas en el país, con técnica e inteligencia, ya que la montaña te forma para eso.
Jóvenes deportistas extremos, que se unen con el propósito de recorrer montañas y cumbres del mundo, para dar a conocer que con dedicación y humildad se puede llegar muy lejos.


GABRIELA SANDOVAL  

Montañista del Club de Andinismo Politécnico - CAP. Realizó un intento al Obispo, por mal clima no lo consiguió. También realizó un intento al Canónigo. Y llegó a la cumbre de la Monja grande en el Altar.
Gabriela es parvularia de profesión, asesora pedagógica, tallerista, facilitadora del desarrollo humano y las artes.
Ingresó al Club de Andinismo Politécnico como socia aspirante hace tres años. Tomó los cursos (páramo, roca y hielo), requisitos obligatorios para ser socio activo del club. En un principio se inclinó mucho por la práctica de escalada en roca y todos sus estilos (deportiva, boulder, tradicional etc) y esto la conectó con el fascinante mundo de la alta montaña y las escaladas en hielo.
Ha participado en competencias de escalada en roca y en hielo, obteniendo buenos resultados y haciéndose acreedora a un reconocimiento por parte del Club, por la mejor representación femenina del 2018.
Cuenta con incontables ascensos en media montaña, entendiendo que es el medio de preparación para dar el paso a las altas montañas. En alta montaña ha logrado el ascenso en varias ocasiones, a las seis emblemáticas altas montañas de nuestro país: Altar, Antisana, Cayambe, Cotopaxi, Iliniza sur y Chimborazo.
Salidas Internacionales:
- Chile - Cajón del Maipo, escalada deportiva en roca y Boulder de roca.
- Patagonia chilena: Monte San Lorenza, ruta de Agostini. 
- Intercambio ecuatoriano - español 2019. Visitando diversas zonas de escalada y la integral de verano de la Sierra Nevada en España.


AMARU CHOLANGO  
"Son principios de la cosmovisión andina, se trata de buscar formas para que nuestros saberes ancestrales tengan parte en la cultura, en el arte e incluso en mallas curriculares universitarias para que no seamos meros copiadores de Occidente, sino que tengamos nuestros propios valores e identidad”
Nacido en 1951 en Quinchucajas, en la frontera entre las provincias de Imbabura y Pichincha, se descubrió como artista cuando viajó becado a cursar un posgrado en Gran Bretaña. En 1985 inició su trayectoria artística en Alemania.
El ILIA lo destaca además como miembro de la asociación de artistas alemanes, con exposiciones en países europeos y premio Robert Schumann por la instalación ‘Principio masculino y femenino’ (1995). 



OSWALDO FREIRE 








Leyenda de esta montaña, quien realizó la ruta integral de El Altar en 1995, junto a Gabriel Llano, Oswaldo Alcocer y Edison Oña.

Actualmente, Oswaldo pertenece a la Asociación Ecuatoriana de Guías de Montaña (ASEGUIM).






LEYENDA 
"MASHKU Y LAS LAGUNAS"

Por Pablo Tréboles de Crónicas del Caminante. 
Foto: Juan Carlos Veloz 

¿Quieren saber cómo se formaron las lagunas que encontramos en El Altar o Capac Urcu?
Hace mucho tiempo Pachakamak creó la tierra, el agua, las plantas, los animales y a las montañas. El mundo estaba en paz, no existía maldad ni codicia. Pero un día llegó un extraño visitante. Su nombre era Supay, cobijado con una especie de capucha que no permitía ver su rostro, pero en el fondo dejaba notar dos grandes ojos de color rojo, su voz era brusca y era alto, iba cobijado con un poncho de color negro y no llevaba alpargatas. Pachakamak no recordaba que ese extraño ser fuera uno de sus hijos, pues el Jatuntaita no había creado nunca algo con una energía tan pesada. No me pregunten de dónde salió Supay porque sinceramente aún es un misterio, tal vez este extraño ser vivía en la tierra desde antes de la existencia de Pachakamak, o tal vez, era la representación negativa de su energía.
Supay habló a Pachakamak –Tu hija Jatuntaita, es muy hermosa y la quiero-.
– Sabrás mi estimado visitante que son muchas mis hijas e hijos, entonces dime, ¿a cuál de ellas te refieres?, y si tu sentimiento es correspondido, podrás ser uno de mis hijos.- le respondió Pachakamak.
-A aquella que llamas Yaku- dijo Supay con su voz cada vez más brusca.
Pero Yaku, el agua, no estaba interesada en este extraño ser, entonces se rehusó a unirse con él, pero Supay era astuto y además muy fuerte. Secuestro a la Princesa Yaku, la cobijó con su poncho negro y se la llevó a lo más profundo de la cordillera, Pachakamak no pudo hacer nada para evitarlo y este suceso tan repentino ocasionó un desastre, sin el agua, en la tierra no crecían plantas, no existían flores, los animales morían, las montañas se encontraban tristes.
El Jatuntaita envió a todos sus hijos a buscar a Yaku, los Apus observaban desde sus cumbres, los animales que aún se mantenían en pie corrían por la tierra rastreando a la princesa, algunas aves que aún tenían fuerza para volar la buscaban desde más arriba de los Apus, Huaira el viento silbaba su nombre, pero tristemente ninguno la encontraba.
Pachakamak estaba desesperado, sin Yaku su mundo se destruía, Inti y Killa también la buscaban. Un buen día un cóndor llamado Mashku que estaba decidido a buscar y a encontrar a la princesa, voló durante horas y cuando se sintió cansado se detuvo en la cumbre de un Apu, Mashku se encontraba sediento, y empezó a preocuparse pues había volado mucho y no había agua para reponer sus energías. De repente, un pequeño destello llamó su atención, sorprendido se dio cuenta que era agua lo que estaba viendo, agua fresca. Era una pequeña cochita y a su alrededor estaban creciendo flores.
Mashku voló hasta esa pequeña cochita, primero bebió el agua, luego viendo las flores pensó, “si esta agua está fresca, entonces la princesa está cerca de aquí” levantó su vuelo y no tardó mucho en encontrar a Yaku.
El malvado Supay se la había comido o bebido, y se encontraba con su panza hinchada, la cochita que Mashku encontró era lo último que había quedado de la princesa, Mashku vio al horrible Supay desde la seguridad de una roca, y luego voló a contarle al Jatuntaita lo que había visto.
Mashku le pidió a Pachakamak que le dejara ser él quien guíe una misión de rescate para traer de regreso a la princesa, Pachakamak le dio una armadura de obsidiana y un collar de color blanco, y le dijo
–Este será tu vestuario, y de tu clan, vayan y derroten a ese Supay-.
Mashku reunió a todos los cóndores, les contó lo sucedido, les entregó armaduras parecidas a la suya, y les pidió que se adelantaran en el vuelo y que le esperaran en la cumbre del Apu Capac Urcu. Mashku voló hacia el Inti y le pidió que le ayudará en esta batalla, luego se reunió con sus compañeros, desde la cumbre del Apu volaron hasta donde se encontraba el gordo Supay, cuando llegaron lo encontraron reposando sobre una gran roca, con su panza hinchada.
Masku les dijo a sus compañeros que se posaran en las rocas, cerrando los posibles escapes de Supay y Mashku gritó
-¡Tú, el ocioso que está sobre esa roca, sé que tú tienes capturada a Yaku en tu panza, déjala ir o tendrás que vértelas conmigo!-.
Supay se levantó muy pesadamente, miró al joven Cóndor y soltó una carcajada – ¿Tú crees poder vencerme?- le dijo –Ni el mismo Jatuntaita, pudo detenerme, una simple ave no lo podrá a hacer-.
Levantó una roca y se la lanzó a Mashku, el cóndor la esquivó hábilmente y aleteó con mucha fuerza, tanta fue la fuerza de sus alas, que un destello de luz cegadora y un crujido tan impresionante que se escuchó por toda la tierra salieron de sus plumas, eran relámpagos, este movimiento había causado una herida en la panza de Supay, y viendo Mashku que podía lastimarlo volvió a aletear, otra luz cegadora y otro crujido se vieron y se escucharon en toda la Pacha, los demás cóndores estaba impresionados con esa fuerza.
Una y otra vez aleteó Mashku y Supay no podía esquivar aquellos golpes, las heridas que su panza sufría dejaban derramar gotas de agua y poco a poco Yaku iba escapando. El Horrible Supay asustado por la fuerza del cóndor, escaló hasta la cumbre de una montaña y logró escapar del poderoso Mashku, mientras Supay volaba herido por los cielos, Yaku iba cayendo sobre la tierra, cayó en las faldas del Apu Capac Urcu cubriéndola de enormes lagunas.
Supay había logrado escapar, y Mashku se sintió derrotado. Voló con su compañía hasta la cumbre del Chimborazo donde vivía Pachakamak y le contó lo sucedido, pero el Jatuntaita le felicitó y le dijo que había logrado rescatar una gran parte de Yaku y que ahora la tierra se estaba pintando de verde, Mashku vio desde lo alto de ese Apu y descubrió grandes lagunas y gigantescos ríos, pues Yaku había caído en el cráter de un viejo volcán, formando el Quilotoa, en grandes planicies creando Mojanda, Limpiopungo, La Mica, Ozogoche.
Pachakamak le pidió a Mashku que sea el guardián de todo lo que refleje luz y que continúe ayudándole a recuperar a Yaku en su totalidad, le dijo que conservara la armadura de obsidiana y que vuele siempre sobre los Apus para vigilar que Supay no haga más daño.
Los abuelos dicen que los relámpagos son producidos por Mashku, pues en esos momentos se encuentra peleando contra Supay y el agua que vemos caer desde el cielo en los aguaceros, es porque siempre Supay termina herido y Yaku logra escapar poco a poco.
Un día Mashku volaba vigilando alrededor de un Apu, y desde el cielo vio a una muchacha que brillaba, ella se llamaba Sumac. Pero esa es otra historia.

Visiten el blog de Crónicas del caminante:
https://pablotreboles4hoja.wixsite.com/misitio